Parece que fue ayer, cuando el 13 de septiembre del 1956, IBM puso en funcionamiento el primer disco duro rigido de la era informática. Sus medidas fueron muy discretas, como a dos refrigeradores gigantes juntos, un peso aproximado de una tonelada i con sus gigantes discos como si fueran pizzas, podian almacenar 5 mbytes de información. Ah! i su precio también a medida, sólo unos 180.000€.

Ha tenido que pasar más de medio siglo, para poder afirmar que estamos asistiendo al fin de los discos duros rígidos actuales, para entrar en la nueva era, basada en la tecnología sólida, es decir, no utiliza ningún mecanismo para almacenar la información.

En una sociedad basada en la mobilidad, donde los equipos portátiles estan a la orden del día, los fabricantes investigan constantemente la forma de aligerar sus productors, y es precisamente en los discos duros el campo donde más trabajo queda por hacer. Y sin duda la tecnología de la que hablamos hoy, sera el punto de investigación y mejora para los próximos años. Es lógico, si extraemos las partes mecánicas y las substituimos por memorias sólidas, tipo la RAM para entendernos, no tanto solo se ganara en ligereza, sino también en velocidad de acceso a la información.

Los discos duros sólidos presentan muchas ventajas respecto a sus antecesores. La primera de ellas es que, como he dicho, no tienen componentes mecánicos, la cual cosa les hace totalmente silenciosos y fiables, al no tener partes móviles.

Otra ventaja lo encontramos en la velocidad al acceso de la información. Para hacernos una idea la mejora, un sistema instalado sobre un disco duro sólido, se ejecuta aproximadamente el doble de rápido que un disco duro convencional. Y algunas aplicaciones se ejecutaran entre 6 y 8 veces más rápido, casi nada si no vale la pena.

Pero eso no es todo, la tecnología sólida aporta más mejoras que la ayudaran a triunfar, por ejemplo, la emisión calorífica  y el consumo energético se ven reducidos considerablemente, y claro, junto a su ligero peso, constituyen un factor ideal para los equipos móviles.

Pero no todo es perfecto. Dos grandes obstaculos que se han de solucionar urgentemente. El primero es su cantidad elevada en el precio. No sera dificil, es cuestión de tiempo y que la fabricación aumente y se generalice su demanda. Para hacernos una idea, un disco sólido puede tener un precio mínimo de 600€.

Pero los problemas más graves que se presentan vienen por la vulnerabilidad contra ciertos tipos de efectos, como los campos magnéticos o la energía estática. También será más díficil de recuperar información en caso de avería, de hecho de momento no hay ningún sistema para hacerlo, ya que las celulas de memoria queden inservibles una vez dejen de funcionar.

Otro factor a mejorar, es en cuanto a la capacidad de la memoria, mientras que un disco duro actual ya se encuentra en capacidades de hast un terabyte, unos 1000 gigabytes, los primeros discos duros sólidos que se han puesto a la venta son de alrededor de los 32 y 64 gigabytes. Sin duda, una capacidad muy justa teniendo en cuenta las necesidades actuales.

Todo y eso, se estan desarrollando capacidades más elevadas y se espera que alrededor del 2010 más o menos se equiparen a los discos actuales.

El último de los problemas es el tiempo de vida, mientras que un disco duro convencional podría funcionar un promedio de 10 años, la duración de uno sólido se calcula en función de las veces que se lea y se escriba. El margen se encuentra entre un millon de veces. Para almacenar los datos representa un problema, pero cuando se ha de usar alguna aplicación intensiva, sera insuficiente.

En definitiva, el que casi nadie pone en duda es que la tecnología sólida SSD es el inmediato paso de gigante que dara el mundo de la informática en los próximos años. Todo y que aun le queda mucho camino por recorrer, de momento podemos ver los primeros módelos de equipos que la incorporan en las series TZ como Sony Vaio o en el Macbook Air de Apple. Eso sí, con unos precios y prestaciones bastante fuera de mercado.